Título:
límites y llegada de nuevo bebé
Pregunta: Quisiera realizar una consulta acerca de un tema que me tiene muy preocupada y angustiada. Soy mamá de Micaela que tiene 18 meses de edad y estamos esperando otra bebé para el 18 Diciembre. En primer lugar siento una angustia muy grande que intento disimular desde el momento en que me enteré de mi embarazo y tiene que ver con una gran culpa que siento ya que pienso que Micaela es muy chiquita para compartir a su mamá con un hermano, lo viví como que la estaba fallando y la verdad es que no quiero que llegue la fecha de parto por temor a lo que Mica puede sentir o por miedo a no ser una buena madre para las dos bebés. Por otra parte Micaela se encuentra muy agresiva desde hace varias semanas y se manifiesta pegando o mordiendo a los demás niños o incluso también a los adultos. Intenté ponerle límites que van desde un reto, una conversación, sentarla en penitencia, no comprarle una golosina y hasta un "chirlito", pero nada ha resultado. En el jardín maternal Micaela ha dejado marcas en sus compañeros y esta situación no nos está gustando a nadie.
Quisiera una respuesta de porqué Micaela tiene estas actitudes, cómo podemos hacer para revertir esta situación. Yo quiero que mi hija esté bien, que sea feliz.
Respuesta:
Siente usted una gran angustia porque piensa que traiciona a su hija al traerle un hermanito; pero me temo que una niña de 18 meses no puede
entender algo tan complicado. Lo único que ella siente es a su madre
intentando disimular una gran angustia, algo que de por sí debe resultar
bastante angustioso.
¿Por qué piensa usted que Micaela no puede compartir a su mamá con un hermano? Hay en el mundo decenas millones de hermanos que se llevan menos de 18 meses, y varios cientos de miles de hermanos gemelos, y no pasa nada.
Desde luego, cuando nazca su hermanito tendrá celos, como todos los niños a cualquier edad. Y el hermanito tendrá celos en cuanto se entere de cómo
están las cosas. Los celos entre hermanos son algo totalmente normal; ni se pueden evitar ni convendría evitarlos, sino más bien comprenderlos. Evitar
que se hagan daño, por supuesto, y mostrarles claramente que se les seguirá queriendo por muchos celos que tengan.
¿Trabaja usted fuera de casa? Si no lo hace, ya está dedicando mucho más
tiempo a su hija que millones de otras madres. Si trabaja, dejará de trabajar unos meses al tener a su segundo hijo, y durante esos meses le pasará más tiempo con Micaela, a pesar del hermanito, del que está pasando ahora.
¿Por qué se comporta Micaela de forma agresiva? De entrada, muchos niños se
comportan así a esta edad, y en principio es mejor no darle mucha
importancia. Pero si de verdad hay un problema, si realmente la conducta de su hija se sale de lo normal, probablemente lo que indica es que necesita más atención, más mimos y más contacto físico. Es decir, todo lo contrario de retos, penitencias y chirlitos. ¿Cree que con un chirlito aprenderá ella
que no debe dar chirlitos a los demás?
Desgraciadamente, muchos "expertos" y muchos familiares y vecinos recomiendan que no se tome a los niños en brazos, que se les pongan límites,
que no se les deje dormir en la cama de los padres. Todo eso son tonterías.
Los niños tienden a tratar a los demás como les tratan a ellos; se ha
comprobado que aquellos niños a los que toman mucho en brazos y "consienten"
y miman, también tratan a sus compañeritos con cariño. En cambio, aquellos niños a los que gritan, retan o golpean, tienden a gritar, golpear y retar a otras personas.
El problema es que las palabras "mimar" o "consentir" se usan para llamar a dos cosas totalmente distintas No es lo mismo darle a un niño todo lo que necesita (estar todo el rato en brazos, jugar con sus padres, dormir con ellos, que le cuenten cuentos...) que darle todo lo que pide y no necesita (juguetes caros que no usa, caramelos y golosinas, ver la tele...) Muchas
veces, los niños piden cosas que no necesitan precisamente para llamar la atención, porque se sienten mal porque no les hemos dado lo que sí
necesitan. Y muchas veces les damos lo que no necesitan porque es más fácil que darles lo que necesitan. PReferimos comprarles golosinas y que callen a
tener que pasar horas jugando con ellos y haciéndoles caso, y es así como de verdad "malcriamos" a los niños, enseñándoles a valorar más las cosas que las personas. PEro el cariño de verdad no malcría a nadie.
Si usted no trabaja, o si existe una persona (la abuela, por ejemplo), que
pueda hacerse cargo de Micaela, vale la pena pensar también si ella está a gusto en la guardería. Cada día, cuando salga, puede preguntarle: ¿quieres
volver mañana a la guardería, o prefieres quedarte en casa, o con Abuela? Por supuesto, si dice que no quiere ir, no la lleve. Pero si tiene que llevarla porque no le queda más remedio, no le haga la pregunta.
Por cierto, es posible que alguien le ecomiende seguir llevando a Micaela a la guardería aunque usted esté en casa cuidando a su hermano, "para evitar
los celos". No se lo recomiendo, en absoluto. El que usted no vea los celos, porque no ve a la niña, no significa que la niña no sufra. Una cosa es saber que tienes que ir a la guardería porque mamá trabaja y no te puedes quedar sola en casa, y otra cosa es saber que mamá está en casa, cuidando al
hermanito, y a tí te sacan para que no molestes. Mientras usted esté en casa con el pequeño le recomiendo que no lleve a la mayor a la guardería a no ser
que ella misma quiera ir.
Si de verdad está usted tan angustiada por su embaraza, es posible que esa angustia también esté influyendo en la conducta alterada de Micaela. Puede que necesite consultar con un buen psiquiatra; esos sentimientos de culpa
tan grandes y tan infundados podrían ser un síntoma de depresión o de otro transtorno, y por el bien de uste misma, de su hija y del que vendrá, es importante que busque usted ayuda para superar estos sentimientos y volver a la normalidad.
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