En muchas familias se toma la decisión de contratar a una persona para que se ocupe del cuidado del o de los chicos que hay en la casa.
En algunos casos se trata de la misma persona que se encarga de las tareas de mantenimiento del hogar y la limpieza, en otros casos se busca a alguien que tenga bajo su responsabilidad solamente lo referido a los niños. Hay veces en que se contrata una niñera por tiempo completo, es decir que vive en la casa o está todo el día, y otras veces se la contrata por tiempo parcial para que venga, por ejemplo, en horarios en que los padres se ausentan y no encuentran un familiar para dejar al bebé o al chico.
No importa cual es el motivo que lleve a tomar esta decisión. Lo importante es tener en cuenta algunos factores que ayudarán a encontrar a la persona indicada, de manera tal que los padres puedan estar más tranquilos.
La niñera debería ser, en principio, una persona de confianza y con experiencia en el tema. Debe tener confianza en si misma y sentir placer por lo que hace. Obviamente, deben gustarle los chicos y tener habilidades para trabajar con ellos.
Dado que la niñera estará muchas veces con el niño en ausencia de los padres, debe saber como manejar el comportamiento del pequeño y poder ponerle límites cuando es necesario.
Pensar en los chicos, en como evolucionan y en como se relacionan emocionalmente con las personas, es fundamental durante la búsqueda de la niñera. Por un lado, saber que hay personas que trabajan mejor con chicos de ciertas edades y determinados parámetros de conductas, es importante para determinar durante cuanto tiempo podría ser apta la postulante. Por otra parte, ser conscientes de que los chicos pueden sentir como una pérdida importante el hecho de tener que cambiar de niñera, ayuda a pensar en plazos de relación más largos.
Cuando se decide por alguna niñera, al igual que con cualquier otro empleo, es importante poder contar y comprobar referencias confiables, ya sean de trabajos anteriores de la niñera, o de familiares o amigos que pueden ser buena fuente de recomendaciones. De igual forma, se pueden utilizar tests psicológicos, grafológicos, y otros, si se quiere indagar más profundamente sobre la personalidad de la niñera.
Una vez que se toma a la niñera, se puede probar por un periodo corto. Durante este tiempo es importante familiarizar a la niñera con la casa y el funcionamiento de los diferentes artefactos que puedan existir. También deben dársele las indicaciones precisas acerca de lo que debe hacer, lo que se le permite y lo que sé prohibe. La niñera debe saber con exactitud cuales son las reglas y los parámetros que utilizan los padres para educar a sus hijos. Y también deben estar informadas sobre cualquier anomalía o enfermedad con la cual puede encontrarse.
Los padres, por su parte, deben prestar muchisima atención a sus hijos y detectar a través de ellos si están conformes o no con su nueva niñera.
A continuación citamos algunas preguntas o detalles a indagar durante la preselección de la niñera.
El primer contacto será, casi con seguridad, telefónico. Esa es la oportunidad para asegurarse de que la postulante está interesada en el trabajo; saber si los horarios de trabajo que necesitas coinciden con los que ella tiene disponible para la actividad de niñera (ya sea tiempo parcial o total); saber donde vive (por el tema de los horarios de llegada); averiguar que experiencia tiene, con chicos de que edades trabajó y por que terminó su último trabajo. Durante la conversación, prestá mucha atención a la manera de hablar y al tono de voz, ya que tendrá mucha influencia en el lenguaje que pueda desarrollar tu hijo.
Si la entrevista telefónica resultó interesante, lo habitual es tener una entrevista personal, solicitándole que traiga la información necesaria y referencias. En el encuentro personal podés conversar con mayor profundidad sobre los temas. Podés preguntarle que piensa que a los chicos les gusta de su personalidad; que actividades haría con chicos de las edades de tus hijos; qué problemas de los chicos, de salud o de conducta, tuvo que enfrentar en trabajos anteriores y como los solucionó; si cuido siempre un solo chico por vez, o puede manejarse con más chicos de diferentes edades al mismo tiempo. También podés indagar sobre sus hábitos y conductas; sus hobbies; sus planes; etc. Y si la intención es que sea de tiempo completo, preguntale como se manejaría con el resto del personal, si lo hay; si le molestan algunas mascotas, si las hay; etc.
Si durante el encuentro cara a cara seguís pensando que es apta para el trabajo, comproba los datos y las referencias y tomala a periodo de prueba.
Una vez que tomaste a prueba una niñera, y aunque ya haya pasado ese período, es importante que controles y tengas un seguimiento preciso de cómo se maneja en trabajo.
Para poder evaluar correctamente, es necesario que la niñera, por su parte, cuente con todas las indicaciones previas acerca de cómo quieren los padres que ella se maneje.
Si bien los chicos pueden llegar a ser muy imparciales y tendenciosos, a la hora de medir y aprobar el desempeño de una niñera, son sus opiniones, comentarios, reacciones y conductas, la mejor muestra para la evaluación.
Prestá atención a tus hijos, si los ves que se sienten bien con la niñera, que juegan tranquilos o que duermen bien, son buenos síntomas. En cambio, si los ves alterados, llorando con demasiada frecuencia, o si se quejan de la niñera, son señales de alarma.
Cuando la niñera es buena y los chicos están conformes te vas a encontrar con que, por ejemplo, tu bebé se pone feliz al verla; tus hijos te cuentan y te muestran lo que hacen y hablan con ella, y lo que ella les comenta; ella va a interactuar con vos, como un equipo, para poder darle lo mejor a los chicos, va a querer que le cuentes a la mañana todas las novedades de la noche, y va a contarte al final del día como se comportaron los chicos y que hicieron.
Finalmente, los instintos de los padres también son una medida importante. Si sienten que algo no está bien, es mejor buscar un cambio a quedarse intranquilos.
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